2024 · Producto · SaaS ·
Klapper
Plataforma de venta de entradas y cashless para promotores de eventos. El primer producto que construimos para vender, no para un cliente.
Klapper es una plataforma SaaS de venta de entradas y pago cashless para promotores de eventos, creada en 2024 dentro de Truman Digital. Son tres piezas que funcionan como una: la plataforma web donde el asistente compra, el panel donde el promotor configura el evento y sigue las ventas en tiempo real, y la app móvil que valida entradas y gestiona el cashless en la puerta. Es el primer producto propio del estudio, opera en tres idiomas y nació de conocer el sector de los eventos en directo desde dentro, no de un análisis de mercado. Su exigencia técnica la marca el peor escenario posible: de noche, con la red saturada y con una cola de gente esperando.
De dónde salió
Llevo años metido en el mundo de los eventos en directo por dos vías: desde el estudio, trabajando con festivales y con management de artistas; y por mi cuenta, colaborando con medios y con el PrePartyES en el circuito de Eurovisión. Cuando ves un evento desde dentro tantas veces, acabas viendo siempre lo mismo: el ticketing está dominado por plataformas pensadas para los gigantes. Comisiones opacas, cero flexibilidad y el promotor mediano siempre al final de la cola.
Klapper nació de ahí. No de una sesión de brainstorming, sino de haber estado muchas veces en la puerta de un evento viendo cómo se validaban las entradas — y cómo se atascaba la cola cuando algo fallaba.
Por qué un estudio construye producto
Esta es la parte que me parece más interesante de contar. Una agencia vende horas: si el equipo no factura, no entra dinero. Un producto no funciona así — sigue trabajando cuando tú duermes, pero exige inversión antes de devolver nada.
La decisión no fue "vamos a hacer un SaaS". Fue "vamos a dedicar una parte fija de nuestra capacidad a construir algo nuestro, aunque tarde en rendir". Esa parte fija es lo difícil de sostener: siempre hay un proyecto de cliente urgente que se la quiere comer.
Qué tiene dentro
Klapper son tres piezas que tienen que funcionar como una sola. La plataforma de venta, donde el asistente compra: tiene que cargar rápido y no perder a nadie por el camino, porque un carrito abandonado en ticketing suele ser una entrada que no se vende. El panel del promotor, donde se configura el evento, se ven las ventas en tiempo real y se cierran cuentas. Y la app de puerta, que valida entradas y gestiona el cashless — la pieza que se juega el proyecto, porque es la única que se usa con una cola de gente delante.
Esa última parte condiciona decisiones técnicas que en otro producto no tomarías. Un escáner que tarda dos segundos es inaceptable; una app que depende de una conexión estable en un recinto con miles de móviles saturando la red, también. Diseñar para el peor escenario posible —de noche, sin cobertura, con prisa— es lo que separa una demo bonita de algo que aguanta un evento real.
Lo que aprendí
- Un producto no es un proyecto con más pantallas. El proyecto termina; el producto empieza cuando lo lanzas.
- El soporte es parte del producto. Un evento no puede esperar a mañana: si algo falla en puerta, falla con gente en la cola.
- Conocer el sector vale más que la tecnología. Lo difícil no era el pago o el QR: era entender cómo trabaja un promotor.